El Grifo: del lagar de 1775 a la bodega actual

El Grifo: del lagar de 1775 a la bodega actual

El lagar inscrito en 1775 y la maquinaria del museo explican el salto a la bodega separada de 1984 y al sistema actual que recupera CO2 de fermentación.

Un 1775 escrito en el lagar

El punto de partida documental de El Grifo es un lagar cubierto con una inscripción de 1775. La piedra fue descubierta durante las obras realizadas en 1986 y la bodega relaciona la construcción de aquel lagar con su propio origen.

La fecha necesita una lectura precisa. No corresponde a la constitución de la sociedad mercantil El Grifo S.A., formalizada en 1980. Tampoco coincide con el alta de la bodega en la denominación de origen, fechada por el Consejo Regulador el 17 de febrero de 1994. La inscripción acredita el lagar histórico; por sí misma no permite reconstruir cada campaña vinícola desde el siglo XVIII.

Esta distinción evita convertir una pieza material en una afirmación más amplia de lo que prueba. El valor del conjunto reside en que aquel lagar sigue integrado en las instalaciones antiguas y puede entenderse junto a los equipos que fueron transformando la elaboración.

De la prensa de viga a la mecanización

La secuencia conservada en El Grifo permite observar varios cambios técnicos sin confundirlos con la maquinaria utilizada hoy. La prensa de viga pertenece a la etapa anterior a la renovación de comienzos del siglo XX.

En 1905 llegaron una gran prensa hidráulica, una bomba de balancín y una despalilladora procedentes de Los Alemanes. Estos equipos sustituyeron la prensa de viga e introdujeron otra escala de trabajo en las instalaciones históricas.

La siguiente referencia documentada corresponde a 1975. Para entonces había depósitos de acero inoxidable, equipo eléctrico, una prensa horizontal y otra despalilladora. La presencia de estas piezas muestra cómo la elaboración fue incorporando nuevos materiales y mecanismos antes de que se construyera una instalación productiva separada.

Todo este recorrido pertenece hoy al ámbito patrimonial. El Museo del Vino ocupa la antigua casa, el lagar, las naves originales de elaboración y las viejas naves de barricas. Allí se reúnen procesos, útiles y máquinas empleados desde mediados del siglo XIX hasta los años ochenta del XX. Su conservación explica la evolución de la bodega, pero no convierte esos equipos históricos en parte de la producción vigente.

La separación entre museo y bodega moderna

La bodega nueva comenzó a construirse en 1982 junto al conjunto antiguo. Su primera fase quedó terminada en 1984, equipada con depósitos de acero inoxidable, frío, prensas horizontales y despalilladora. Desde ese momento, patrimonio y producción pasaron a ocupar espacios diferenciados.

En 1986 comenzaron las obras destinadas a conservar la bodega antigua como museo. La cronología fija así dos ámbitos claros: las instalaciones originales, dedicadas a interpretar el lagar y la maquinaria histórica, y la bodega moderna, levantada para continuar la actividad productiva.

Esta separación resulta decisiva al preparar la visita. Caminar por el museo permite conocer los medios de elaboración de otras épocas. No implica que el recorrido incluya la línea productiva moderna, aunque ambos conjuntos formen parte de El Grifo.

Producción acreditada en 2026

La actividad productiva no se deduce únicamente de la historia del establecimiento. En julio de 2026 se documentaron las primeras entradas de Malvasía Volcánica destinadas al Brut, y en agosto la bodega informó de la recepción y selección de uva de esa campaña. A 28 de agosto de 2026 también mantenía su ficha como operador embotellador de la DOP Lanzarote.

El emplazamiento está en Lugar El Grifo, en el kilómetro 11 de la carretera LZ-30, dentro del municipio de San Bartolomé. Este municipio forma parte de la zona geográfica definida por el pliego vigente de la DOP Lanzarote.

La relación con el territorio cuenta además con reconocimientos externos. El Gobierno de Canarias concedió a Bodegas El Grifo el Premio de Turismo a la Excelencia Turística 2025 por su trayectoria vitivinícola y por el vínculo entre el sector primario y el turismo. Ese mismo año, la FAO reconoció como patrimonio agrícola mundial el sistema de cultivo sobre arenas volcánicas de Lanzarote.

Qué recupera el sistema de CO2

Entre los procesos contemporáneos declarados por la bodega figura el sistema Oresteo. Durante la fermentación alcohólica, el equipo captura el CO2 generado y lo guarda temporalmente. El gas puede reutilizarse después como elemento protector en distintas tareas, entre ellas la inertización.

El alcance termina ahí. Se trata de gestionar y reaprovechar durante un tiempo un gas procedente de la fermentación. La propia bodega reconoce que su liberación final es inevitable, de modo que el sistema no demuestra eliminación definitiva del CO2, secuestro permanente, emisiones netas cero ni neutralidad climática.

También conviene separar la existencia del sistema de su posible observación durante una visita. La información técnica acredita que está instalado, pero las entradas publicadas no anuncian el equipo Oresteo como parte del itinerario.

Elegir entre recorrido, audioguía y cata

La oferta consultada el 28 de agosto de 2026 diferenciaba cuatro productos con alcances distintos. Wine Lovers anunciaba 120 minutos de visita para adultos, grupos de hasta 12 personas, guía en español o inglés y seis vinos. El recorrido incluía viñedo, chabocos, museo, lagar con su inscripción, casa y biblioteca. Su precio publicado era de 50 euros.

Wine Lovers & Gastronomy añadía un menú en Mozaga y reducía el grupo máximo a 10 personas. La visita duraba 120 minutos y la comida tenía una estimación separada de entre 90 y 120 minutos, sin un tiempo total cerrado. El precio anunciado era de 95 euros.

La cata de cinco vinos, con un precio publicado de 30 euros y una duración de 35 minutos, estaba reservada a adultos y no incluía visita. La audioguía ofrecía un recorrido de 45 minutos por la bodega antigua y el viñedo, acompañado de dos vinos. Costaba 15 euros, admitía gratis a menores de hasta 17 años y estaba disponible en español, inglés, francés, italiano y alemán.

Estos datos de precio, duración, idioma y condiciones reflejan la oferta comprobada el 28 de agosto de 2026 y deben revisarse en la web oficial antes de comprar. El museo y los viñedos presentan limitaciones parciales para personas con movilidad reducida; la bodega recomienda ayuda en el viñedo y pide confirmar la modalidad adecuada. No se admiten mascotas en interiores, y reservar con antelación facilita escoger idioma.

Los billetes describen viñedo, chabocos, instalaciones históricas y catas según modalidad. No prometen ver depósitos modernos, embotellado, fermentación en curso ni el sistema Oresteo: cualquier acceso a las áreas productivas debe confirmarse expresamente con la bodega antes de reservar.

Bodegas

Bodegas y referencias

  • Bodegas El Grifo

    Bodega activa de la DOP Lanzarote con las instalaciones originales convertidas en Museo del Vino, una bodega nueva separada desde 1984 y visitas centradas en viñedo, lagar, museo y cata.

    Dónde: Lugar El Grifo, LZ-30 km 11, San Bartolomé, Lanzarote

    Visitar la web oficial de Bodegas El Grifo

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué fecha exactamente el 1775 de El Grifo?
La fecha corresponde al lagar cubierto original y a su inscripción o piedra fundacional, descubierta durante las obras de 1986. Es la fecha que la bodega toma como origen de El Grifo, pero no la de constitución de El Grifo S.A., que ocurrió en 1980, ni demuestra por sí sola que hubiera producción en todas las campañas posteriores.
¿Qué se ve hoy en el Museo del Vino de El Grifo?
El museo ocupa las instalaciones originales: la antigua casa, el lagar, las naves históricas de elaboración y las antiguas naves de barricas. Conserva útiles y maquinaria empleados desde mediados del siglo XIX hasta los años ochenta del XX, entre ellos equipos incorporados en 1905 y otros que ya estaban presentes en 1975.
¿Qué hace la recuperación de CO2 de El Grifo?
El sistema Oresteo captura CO2 cuando se genera durante la fermentación alcohólica, lo almacena temporalmente y permite reutilizarlo como gas protector en tareas como la inertización. La liberación final sigue siendo inevitable: este proceso no supone secuestro permanente del gas, emisiones netas cero ni neutralidad climática.
¿Qué modalidad de visita conviene reservar?
Depende del objetivo. Wine Lovers combina recorrido guiado por el patrimonio y seis vinos; Wine Lovers & Gastronomy añade una comida en Mozaga; la cata de cinco vinos no incluye visita; y la audioguía recorre la bodega antigua y el viñedo con dos vinos. La oferta consultada el 28 de agosto de 2026 estaba sujeta a condiciones concretas, por lo que conviene comprobar precios, duración, idiomas, edad admitida y accesibilidad en el calendario de reservas.
¿La visita entra en la bodega moderna en producción?
Las fichas consultadas el 28 de agosto de 2026 anuncian viñedo, chabocos, museo, lagar, casa o biblioteca según la modalidad, además de las catas correspondientes. No garantizan acceso a los depósitos, el embotellado, la fermentación actual ni el sistema de recuperación de CO2. Cualquier entrada a espacios productivos debe confirmarse expresamente antes de reservar.