
Bodegas Habla: arquitectura bajo el viñedo
La pendiente ordena la recepción, la elaboración y la crianza en una bodega semienterrada junto a Trujillo.
La sección manda más que la fachada
Bodegas Habla se entiende mejor de perfil que desde una vista frontal. La finca, junto a Trujillo, ocupa un terreno pizarroso cuya pendiente forma parte del proyecto. Daniel Jiménez Ferrera y Jaime Olivera Quintanilla dispusieron la mayor parte del programa productivo bajo la rasante. Las salas de elaboración, crianza y almacenamiento quedan casi ocultas, mientras la pieza representativa acompaña la elevación del terreno. Esa decisión reduce la presencia del edificio en la dehesa y aprovecha la tierra como protección térmica.
La memoria de los arquitectos relaciona el semienterramiento con el aislamiento, el ahorro energético, la accesibilidad y la descarga de la vendimia. Arquitectura Viva confirma esa lectura desde una fuente especializada independiente y describe cómo la topografía ordena el programa. El reconocimiento institucional llegó con el Premio de Arquitectura de Extremadura de 2006, correspondiente al periodo 2000-2005.
Viñedo arriba, salas debajo
Las viñas continúan sobre la cubierta de las zonas enterradas. Desde fuera, esa prolongación mantiene la lectura del terreno y añade aislamiento natural a los espacios donde se elabora y conserva el vino. Los paneles prefabricados acabados en cobre natural señalan las partes visibles. La cubierta cultivada pertenece al funcionamiento ambiental del conjunto.
El productor y Turismo de Extremadura describen un viñedo de 200 hectáreas dividido en 42 parcelas. Una visita profesional de 2026 comprobó la relación entre el viñedo y la bodega. Bodegas Habla declara selección manual en el viñedo. También indica que la vendimia y la recepción son manuales, además de una segunda selección nocturna en bodega para evitar el calor. La arquitectura recibe una materia seleccionada desde la finca y debe conducirla hacia elaboración con el menor recorrido mecánico posible.
El patio acorta recorridos
El programa se agrupa alrededor de un patio alargado de maniobras. A un lado, la sala de barricas queda próxima a la de elaboración; esta se conecta con enología y con el acceso de la vendimia. En el lado opuesto se sitúan embotellado y almacenamiento. La organización separa momentos distintos del trabajo, pero conserva relaciones cortas entre los espacios que intercambian producto o materiales.
El proyecto completo incluye áreas que la reserva de enoturismo no enumera como paradas. Conviene distinguir, por tanto, el programa construido del itinerario disponible el día de la visita. Si interesa comprobar el esquema entero, la pregunta útil al reservar es si podrán verse la cota de descarga y el cruce del patio hacia expedición.
De recepción a elaboración por gravedad
La pendiente permite descargar la vendimia desde una posición elevada respecto a la elaboración. Los arquitectos explican que esta diferencia de nivel fue una razón concreta para enterrar el edificio. Bodegas Habla declara que trabaja por gravedad y sin bombas de remontado. La sección deja de ser una representación abstracta cuando se identifica el punto de entrada de la uva y se sigue el descenso hacia las salas productivas.
La recepción conserva además una relación directa con el modo de vendimiar. Según el productor, la selección comienza manualmente en el viñedo y continúa de noche en la bodega, cuando el calor es menor. El recorrido arquitectónico comienza conceptualmente en esa llegada. La sala de cata aparece más tarde. Mirar la altura relativa entre recepción y elaboración permite entender qué desplazamientos aprovechan el desnivel.
La Catedral sin metáfora
La reserva denomina Catedral a la sala de barricas y la incluye en el itinerario Habla Selección. El nombre puede sugerir una escenografía, pero la documentación arquitectónica aporta una referencia más precisa: la crianza está junto a elaboración dentro del bloque semienterrado. Su posición responde a la continuidad del proceso y a las condiciones de un espacio protegido por el terreno.
Durante el recorrido interesa observar cómo cambian las cotas y qué distancia separa los espacios. La sucesión publicada pasa por el mirador de viña, Sala Mira, Sala Escucha, sala de elaboración, Catedral y Hablateca antes de la cata. Turismo de Extremadura también documenta el acceso a elaboración y crianza. La Catedral sirve para comprobar dónde termina la fase de elaboración y cómo comienza la permanencia en barrica, sin separar la visita de la lógica de trabajo.
Qué muestra la visita y qué conviene preguntar
Comprobada el 5 de septiembre de 2026, Habla Selección se publicaba para sábados y domingos a las 12:30, con una duración aproximada de dos horas y un grupo mínimo. El recorrido anunciado comenzaba en el mirador de viña y continuaba por Sala Mira, Sala Escucha, elaboración, Catedral y Hablateca. Después se ofrecían tres vinos con tres tapas. La información general de enoturismo indicaba recorrido exterior e interior. La reserva del productor publicaba un precio de 60 euros.
Horario, duración, precio, aforo, grupo mínimo, contenido de la cata y acceso efectivo a cada sala son datos sujetos a cambio. Deben confirmarse directamente al reservar. Conviene preguntar si el itinerario permite reconocer la cubierta bajo el viñedo y la cota de recepción. También si deja seguir el tramo de trabajo por gravedad. El programa arquitectónico documentado es más amplio que la lista de paradas, de modo que el acceso al patio de maniobras, embotellado, almacenamiento o expedición no debe darse por supuesto.
La dirección publicada es Autovía A-5, salida km 259, 10200 Trujillo, Cáceres. Llevar esa secuencia espacial preparada ayuda a preguntar por el punto de entrada de la vendimia y el desnivel que recorre. También permite situar la cercanía entre elaboración y barricas. Anotar la respuesta evita atribuir al itinerario público espacios que pertenecen al programa construido.
Bodegas
Bodegas y referencias

Bodegas Habla
Bodega semienterrada cuya pendiente organiza la recepción de la vendimia, la elaboración, la crianza y las operaciones posteriores.
Dónde: Autovía A-5, salida km 259, 10200 Trujillo, Cáceres
Visitar la web oficial de Bodegas Habla
FAQ
Preguntas frecuentes
- ¿Dónde está Bodegas Habla?
- Está junto a Trujillo, Cáceres, con acceso por la salida 259 de la A-5, en una finca extremeña de suelo pizarroso.
- ¿Quién diseñó Bodegas Habla?
- La obra se atribuye a Daniel Jiménez Ferrera y Jaime Olivera Quintanilla.
- ¿Por qué está semienterrada?
- El semienterramiento aprovecha la topografía, mejora el aislamiento, reduce el consumo energético, facilita el acceso y permite descargar la vendimia por gravedad.
- ¿Cómo trabaja por gravedad?
- La pendiente sitúa la recepción por encima de la elaboración y permite aprovechar el desnivel. El productor declara que trabaja sin bombas de remontado.
- ¿Qué relación tiene la cubierta con el viñedo?
- Las viñas continúan sobre la cubierta de las zonas enterradas y actúan como aislamiento natural.
- ¿Cómo se organizan elaboración y crianza?
- La sala de barricas está junto a elaboración, vinculada a enología y al acceso de vendimia. Embotellado y almacenamiento ocupan el lado opuesto del patio.
- ¿Qué es la Catedral de Bodegas Habla?
- Es el nombre que recibe la sala de barricas incluida en el itinerario Habla Selección.
- ¿Qué incluye la visita Habla Selección?
- El itinerario publicado pasa por el mirador de viña, Sala Mira, Sala Escucha, elaboración, Catedral y Hablateca antes de una cata de tres vinos con tres tapas.
- ¿Se recorre el exterior y el interior?
- La oferta general anuncia recorrido exterior e interior, aunque el acceso efectivo a cada espacio debe confirmarse al reservar.
- ¿Qué conviene confirmar antes de reservar?
- Conviene reconfirmar horario, duración, precio, aforo, grupo mínimo, contenido de la cata y salas accesibles durante el recorrido.