Gastronomía en Madrid

Gastronomía en Madrid

Tabernas centenarias y casas de comidas que llevan abriendo desde antes del cocido moderno.

La cocina madrileña no se entiende como una cocina regional cerrada — Madrid es ciudad de aluvión y eso se nota. Lo que sí tiene es continuidad: hay tabernas que llevan funcionando desde antes de que se inventara el restaurante moderno. Botín abrió en 1725. Antonio Sánchez en 1787. Casa Alberto en 1827.

Doce de esos establecimientos forman una asociación de centenarios reconocida por el Ayuntamiento. La idea de esta sección no es repasar todas — son tabernas hechas y derechas, hay guías completas — sino documentar las que el autor frecuenta y las que merecen el trayecto.

Falta también lo de fuera: la cocina moderna (DiverXO y la escena de Aravaca), las casas de comidas barriales, los chinos de Usera. Llegará.

Gastronomía

Gastronomía de Madrid

  • Sobrino de Botín

    Cuchilleros 17, junto a la Plaza Mayor. Funciona desde 1725 y figura en el Libro Guinness como el restaurante más antiguo del mundo en activo. Especialidad: cochinillo y cordero asados en horno de leña original. Goya trabajó aquí de friegaplatos antes de ser pintor, según la tradición de la casa. Hemingway lo cita en "Fiesta" y "The Sun Also Rises". Funciona como restaurante turístico de gama media-alta; la concurrencia es alta y conviene reservar, pero el cochinillo es real y el horno también.

    Dónde: Centro, Plaza Mayor

  • Casa Alberto

    Huertas 18, barrio de las Letras. Abrió en 1827 en el mismo edificio donde Cervantes escribió la segunda parte del Quijote (1614). Conserva el vermut de grifo de la casa, que llena el mostrador de pie desde por la mañana. Especialidad: rabo de toro estofado y bacalao a la madrileña. Tiene tertulia literaria los lunes.

    Dónde: Centro, Barrio de las Letras

  • Casa Labra

    Tetuán 12, junto a Puerta del Sol. Funciona desde 1860 y aquí se fundó el PSOE en 1879, en una reunión clandestina de Pablo Iglesias y otros tipógrafos. Lo que se viene a comer es el bacalao rebozado y las croquetas de bacalao, que se piden de pie en el mostrador. Hay comedor al fondo, pero el mostrador es donde está la cosa.

    Dónde: Centro, Sol

  • Taberna Antonio Sánchez

    Mesón de Paredes 13, Lavapiés. Abierta en 1787 — la taberna más antigua de Madrid según el propio establecimiento, aunque hay debate con Botín. Mantiene intactos la azulejería original y la decoración con cabezas de toros estoqueadas en 1902. Pasaron Pío Baroja, Sorolla, Marañón. La cocina es tradicional madrileña sin alardes: rabo, callos, cordero.

    Dónde: Centro, Lavapiés

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuál es realmente la taberna o restaurante más antiguo de Madrid?
Depende de qué se compare. Sobrino de Botín (1725) figura en el Guinness como el restaurante más antiguo del mundo en activo y es la apuesta más sólida si hablamos de "restaurante". Taberna Antonio Sánchez (1787) se reivindica como la taberna más antigua de la ciudad, distinción que tiene sentido porque "taberna" y "restaurante" no son lo mismo: la primera vendía vino y comida sencilla de pie, el segundo nace como concepto en el siglo XIX. Si hablamos de continuidad en el mismo local y misma función, ambos compiten en categorías distintas.
¿Existe la "Asociación de Restaurantes y Tabernas Centenarios"?
Sí. Agrupa 12 establecimientos centenarios de Madrid (entre ellos los citados aquí, más Lhardy, Casa Ciriaco, Bodega de la Ardosa, La Posada de la Villa, La Casa del Abuelo y otros). El Ayuntamiento de Madrid los declaró espacios culturales y turísticos de especial significación en 2018. Es una agrupación pequeña y exigente: no entra cualquiera, hay que demostrar continuidad documentada de más de 100 años.
¿Qué se come en Madrid que no se come en otro lado?
Cocido madrileño (garbanzos, carne, repollo, servido en tres vuelcos: sopa, garbanzos, carne — los miércoles en casi todas las tabernas tradicionales), callos a la madrileña (con morro, pata y chorizo), bocadillo de calamares (Plaza Mayor), oreja a la plancha y casquería en general. Y los churros con chocolate de la Chocolatería San Ginés (1894). No es alta cocina, es comida de obrero y de tertuliano, y eso es la gracia.