Té Marroquí del Norte

Por mucho que cueste creerlo, el té es con diferencia la bebida que más se toma en Marruecos. Hay de varias clases, pero el que a mí me gustó más fue el té del norte.

El té marroquí del norte es té verde con menta fresca y hierbabuena, muy dulce y se toma muy caliente a pesar de la temperatura de la calle. Por supuesto, bolsita para que no se mezcle la hoja con el agua y demás finuras son totalmente imposibles de ver, lo cual te dá que pensar sobre los procesos de limpieza de los ingredientes. Pero como en la mayoría de cosas en un país pobre, tienes que recurrir al clásico “Lo que no mata, engorda” y disfrutar de su, por otra parte, exquisito sabor. Si esto no te convence, piensa que es auténtico, natural, y autóctono.

Particularmente en Chaouen -uno de los centros del turismo en Marruecos- lo suelen poner en vasos grandes, como los de las latas de refresco, que son un poco más anchos que los vasos de cubatas. Digamos que ésta es una adaptación al turismo pero por otra parte a mí no me parece mal del todo porque realmente está buenísimo y siempre quieres un poco más, que lo pongan en una cantidad “grande” es un acierto.

Recordad que no hay que dejarlo esperar mucho porque si no el final del vaso amarga bastante. El principio -como con la mayoría de las cosas- es súper rico siempre.

A éste té también se le llama té moruno, por si os queda alguna duda, y yo creo que es de las cosas que te tienes que llevar de Marruecos.

Si lo habéis probado y conocéis otro té distinto al que os cuento, me gustaría que lo comentaseis.

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