Perderse en Sevilla

A mucha gente le gusta perderse por las calles de una ciudad, descubrir sus rincones más aislados y encontrar los lugares que nadie más ve en sus visitas. Sevilla es una ciudad que no sólo es buena para ello, si no que te lo pone fácil.

Perderse en Sevilla es muy sencillo, sus calles son estrechas y curvadas, es imposible ir en línea recta a ninguna parte, pero al mismo tiempo tiene asombrosos secretos ocultos dentro de ellas, plazas adornadas por naranjos, con pequeños bancos donde sentarte un rato o pasar la tarde.

Las calles en Sevilla tienen una característica muy particular a la hora de buscarlas en un mapa: Una misma calle puede tener varios nombres distintos y es difícil situarlos cuando buscas una calle por un nombre que no aparece en el mapa. A mí me pasó, y no tuve más remedio que preguntar a varias personas si iba por el camino correcto.

Al principio es difícil situarse y hacerse con el camino a los sitios, a veces incluso puedes estar yendo en dirección contraria y no darte cuenta.

Pero la verdad es que aunque puedas no tener ni idea de por dónde andas, las calles de Sevilla son una delicia a la hora de perderse, hay muchísimo encanto y miles de sitios donde parar a tomarse una tapita, aunque también puedes aparecer al lado de la estación del tren y tener media hora de vuelta hasta el centro.

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