Botas de viaje Panama Jack

Por fin me han llegado mis botitas Panama Jack. Hacía tiempo que quería unas de estas todoterreno para salir por ahí, mis antiguas botas ya no están para muchos trotes y no eran la mitad de lo que lo son estas.

¿Por qué molan? Una de las primeras cosas por las que me gustan estas botas es porque son históricas, son un clásico de la aventura, Indiana Jones entraría en una zapatería diciendo “hola, quiero un par de botas para dar latigazos a troche y moche” y esto es lo que se llevaría.

Normal, si es que las tocas y notas que son puro buen hacer artesanal, son duras que no veas pero a la vez en el pie son cómodas, y están totalmente aisladas para mantener el pie seco.

Son un producto con Alma. No puedes mirarlas sin percibir el mimo que tienen, el cuidado con que las hacen. Es uno de los rasgos que más admiro y lo que las hace algo más que un par de zapatos que pasarán por tus pies sin pena ni gloria. Son unas auténticas compañeras de viaje, y eso es lo que las hace especiales.

Y todo eso sólo sacándolas de la caja. Ahora queda lo más divertido: empaparlas, embarrarlas, meterse por los peores lugares con ellas y ver lo que aguantan. Éste par de botas me acompañará hasta que literalmente se me desgranen y deshilachen bajo mis pies.

Échalas un vistazo, y dime qué te parecen, y si quieres ver más, echa un vistazo en su web.

Volver