7 claves para no perder tus cosas durmiendo en un albergue

Cuando quieres viajar en plan mochilero, lo habitual es que lo hagas con pocos recursos. Sin dinero, y por lo tanto sin lujos. Uno de los pasos que habitualmente realiza un mochilero cuando busca dónde dormir es compartir habitación. Una práctica común y que tiene ventajas y desventajas.

Es posible compartir cuarto por miedo a que te roben el equipaje. Sin embargo, con un poco de sentido común podras perder este miedo y disfrutar de tus viajes sin miedo a acabar sin equipaje:

  • Lo primero, nunca, nunca, nunca dejes objetos de valor sin vigilar en el albergue. Esto incluye la documentación, el dinero, el pasaporte, billetes de avión o tren, y prácticamente cualquier cosa que vaya a serte necesaria y que no puedas comprar por ahí.
  • Un viaje no es una pasarela de moda. No lleves ropa cara de viaje, intenta siempre llevar cosas que sean más prescindibles, y sólo lleva cosas caras que te vayan a hacer falta, como un buen abrigo por ejemplo. Y como antes, intenta llevarlas siempre encima.
  • Deja en el albergue sólo lo que puedas reemplazar: Durante el trayecto puedes comprar más ropa por un precio razonable, jabón, y prácticamente todo lo que necesitas para supervivencia. Incluída una nueva mochila. Lo que no puedas reemplazar, no lo dejes.
  • No hagas alarde de lo que llevas. Si llevas una buena cámara, es bastante improbable que vayas a hacer fotos dentro de tu habitación, así que procura no sacarla, y si te hace falta, espera a que no haya nadie que no conozcas.
  • Duerme con tus cosas bien cerca. Ten tu movil en los pies, dentro de las sábanas -o del saco de dormir- y ponlo todo de forma que no sea fácil cogerlo sin que lo notes.
  • Etiqueta tu mochila con tu nombre y apellidos en las consignas.
  • Cuando no estás en el albergue, deja tus cosas recogidas y no a la vista. Entre los alberguistas existe una cultura de “no tocarás”, y todo lo que sea tuyo difícilmente será tocado por otras personas, pero si no dejas nada a la vista, es muy improbable que sientan curiosidad por tocarlo o mirarlo.

Particularmente, nunca he tenido ningún problema de robos, aunque siempre he viajado con la máxima de lleva tus cosas importantes encima cuando duermas en albergues. Todo lo que no puedes controlar en todo momento debe ser reemplazable. Y esto vale también para los hoteles, donde es cada vez más habitual que el servicio de limpieza tenga las manos muy largas.

Como véis, viajar en plan mochilero exige que os rijáis por el “menos es más”. No puedes vigilar tu mochila durante las 24 horas del día y siempre hay posibilidades de que te roben. Sin embargo, hay que intentar que las cosas que vas a necesitar más imperativamente no se queden sin vigilar.

¿Alguna vez os han robado en el albergue? ¿Os ha supuesto un problema para regresar? ¿Qué habéis hecho para solucionarlo? Cuentanos todo en los comentarios.

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