Bilbao, mucho más que la ciudad detrás del Guggenheim

Bilbao, una ciudad a la que le hice una visita fugaz en su día y ni siquiera puedo decir que me quedase en su superficie.

Cuando pienso en Bilbao, pienso en un gran amor por su cultura, en la mezcla de la tradición vasca con la vanguardia, en un impresionante cuidado por la identidad.

Desde los restaurantes con sabor auténtico, autóctono no sólo por sus platos, también por sus ingredientes, por su aspecto, por su ambiente y las personas que allí te reciben, hasta algunos de sus museos, construidos dentro de antiguas iglesias preservando magníficas fachadas y construcciones que te dejan sin palabras. Bilbao es una ciudad con alma, para disfrutar sin prisa buscando todas sus caras, en la que el diseño juega un papel importante y la arquitectura habla con voz propia sobre la ciudad.

Mención especial tiene para mí el Kafe Antzokia, un lugar que creo merece una visita obligada por el gran valor que aporta a la conservación de la cultura vasca, desde por la mañana hasta la madrugada, busca aportar un lugar donde poner en práctica el Euskera a través del contacto entre las personas no sólo impartiendo clases sino poniendo a disposición de la gente un espacio en el que relacionarse en ésta lengua, distinto según la hora a la que vayas. Un concepto interesante y novedoso, a pesar de que lleva más de diez años funcionando.

Disfrutar de todo esto ha sido posible gracias a Nomaders, que me invitó a su Evento en Bilbao durante un fin de semana.

Si habéis estado en Bilbao me encantaría que me contaseis qué os ha parecido y qué es lo que más os ha gustado.

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