Ávila, una ciudad accesible

El fin de semana del 9 y 10 de Abril, la agencia de comunicación Sinapsis360, las guías NoLimits y la oficina de turismo de Ávila me invitaron a ésta ciudad junto a tres personas con discapacidad: Virginia, Fefa y Toni, y además los respectivos maridos de Virginia y Fefa.

El objetivo de ésta iniciativa era comprobar las mejoras de accesibilidad de la ciudad que llevan haciéndose efectivas desde hace algunos años, centradas en derribar éste tipo de barreras en el turismo.

El viaje estuvo centrado en el centro de Ávila, donde se concentran las principales atracciones turísticas de ésta ciudad.

Las mejoras para hacer ésta ciudad accesible son en general muy respetables teniendo en cuenta el problema que supone que la ciudad es patrimonio de la humanidad, lo cual limita enormemente la cantidad de obras que se pueden realizar, principalmente relativas al adoquinado del suelo que es, de lejos, el principal problema para una silla de ruedas.

La oficina de turismo y el museo utilizaba carteles en braile y hay miniaturas de las catedrales y todo tipo de edificios emblemáticas para que los invidentes sean capaces de sentir cómo son éstas construcciones.

Admiro profundamente éste tipo de adaptaciones para mejorar la ciudad y el turismo accesible, nuestros compañeros de viaje no necesitaron ayuda en casi ningún momento aunque reconozco que había rampas que eran demasiado empinadas, escalones de excesiva altitud y algúna que otra dificultad.

Con todo ésto quiero decir que las adaptaciones de accesibilidad son muchas, acertadas y útiles, aunque creo que todavía se puede hacer más.

La Muralla de Ávila también es accesible, está adaptada con rampas y un ascensor. El personal de seguridad está atento por si necesitas ayuda para utilizar el ascensor o para que te empujen por la rampa. Además hay pantallas que tienen en vídeo las explicaciones grabadas en lenguaje de signos.

El acceso a la muralla es gratuito para personas discapacitadas y sus acompañantes, algo que ha provocado cierta controversia en Twitter. El acceso accesible sólo te permite subir en ésta pequeña parte a la muralla, mientras que pagando puedes andar por el resto del lugar, por lo que realmente tampoco veo bien que haya que pagar una entrada completa para acceder, aunque pienso que a la larga se considerará poner un precio simbólico aunque sea a los acompañantes.

También tuvimos ocasión de probar el servicio de autobuses accesibles, que cuentan con rampas para subir con silla de ruedas, así como el tren turístico, el Murallito, cuyo último vagón está adaptado para albergar una silla de ruedas junto con bancos para los acompañantes.

Ya había estado en Ávila hacía tiempo pero no la había visto de ésta forma. Viajar con personas con discapacidad puede hacer que cambies completamente tu punto de vista de un destino, es algo que no se valora hasta que te toca verlo así y Ávila me ha dejado muy buen sabor de boca en éste aspecto. Por otro lado, pienso que éste tipo de adaptaciones no deben hacerse únicamente de cara al turismo sino aplicarse también para los residentes, y digo ésto porque en algunos comentarios en distintas noticias he visto que es un problema del que se quejan algunas personas.

Ávila es un buen ejemplo de ciudad accesible y han comenzado bien, espero que no den por sentado que esté todo hecho y sigan trabajando en la accesibilidad tanto para el turismo como para sus ciudadanos.

Si eres discapacitado o has visitado ésta ciudad junto a alguna persona discapacitada, me gustaría conocer tu opinión. Puedes dejarla en los comentarios.

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