Ahorra en tus viajes llevando la comida en la mochila

Uno de los mayores gastos cuando viajamos es la comida. Comer de restaurante a buen precio es una tarea imposible para cualquier viajero que quiera economizar su travesía, dependiendo de los sitios que visitemos.

Una alternativa inteligente es comprar en los comercios locales la comida que necesitemos. No comemos de restaurante pero al menos el precio es más asequible, y podemos salir del paso sin pasar hambre. Lo más inteligente es comprar envasado al vacío, ya que son los alimentos que menos ocupan.

Otra alternativa, algo menos práctica a la hora de transportarla, pero mejor desde el punto de vista económico, es comprar la comida directamente en el punto de partida. Comprando la comida “en casa”, conoces mejor los establecimientos y la calidad de sus productos, además de conocer qué marcas son las que más te gustan.

Puedes aprovechar los -pocos- huecos libres de tu mochila para llevar comida. Recuerda que debes comprar siempre productos que ocupen poco, y preferiblemente que se sirvan en bandejas o algo parecido.

Mucho cuidado cuando dejes la comida abierta en la mochila, o irás oliendo a manjar, y tu mochila también.

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